Hemos regresado con Dani de un campamento, tres días en los que estoy segura que más de los 450 jóvenes que fuimos recibimos el poder del Espíritu Santo en nuestras vidas de una manera SOBRENATURAL, a través de charlas, talleres y sobre todo alabanza y adoración, estuvimos siendo ministrados para llegar al entendimiento que Dios quiere que cada uno tenga, tanto de nosotros mismos como hijos de Dios, así como de Dios padre. Mi experiencia en este lugar llamado "Tierra Alta" en las afueras de Bogotá, me ha motivado a escribir un poco sobre lo que Dios ha ministrado a mi vida. (Debo decir que una de las formas en las que yo mejor asimilo las cosas es escribiendo ) El nombre de este campamento fue SOBRENATURAL, un nombre que evidentemente genera mucha expectativa debido a esa curiosidad humana por querer saberlo todo y sobre todo por querer entender aspectos de nuestra vida tanto naturales como "sobrenaturales". Pero lo que no sabía, y una...